Se llegó a esta situación porque no se contó con otra alternativa: DaimlerChrysler AG no solo no atendió los requerimientos para alcanzar una solución definitiva al tema de la representación, sino que además se olvidó que la misma contaba con 52 años, que tiene una infraestructura de más de 50,000 metros cuadrados para la atención de venta y post venta, que cuenta con más de 375 trabajadores (con un pasivo laboral que incluye a funcionarios que tienen más de 40 años de trabajar y que gozan de prestaciones superiores a las que estipula la ley), y que no se podían interrumpir las garantías y los servicios de mantenimiento para los usuarios que han preferido y confiado en las marcas, – desde el mes de enero de 2007 Comercial Omni de Guatemala, S.A. ha cumplido a cabalidad con todos los usuarios sin que la fábrica haya reconocido los gastos incurridos-, prueba de ello es que ante la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor -DIACO- no ha habido una sola queja.
DaimlerChrysler AG quiso dar por finalizada una relación de 52 años con una simple carta, cuando lo adecuado hubiese sido que mandara a sus funcionarios para liquidarla. Comercial Omni de Guatemala, S. A. tiene claro que DaimlerChrysler AG es el dueño de las marcas y que puede cambiar de representante en cualquier momento, antes o después del vencimiento del contrato, pero debe ajustar su actuación a lo establecido por la ley guatemalteca (es la que rige los contratos).
A favor de Comercial Omni de Guatemala, S. A. han sido otorgadas resoluciones de tribunales competentes ordenando el embargo de las marcas Mercedes Benz, Jeep, Chrysler y Dodge, y la continuidad del contrato de representación hasta que no se liquide la relación de negocios. Además fueron resueltas órdenes judiciales, dentro de los procesos penales promovidos contra la entidad Grupo Q Guatemala, S. A. (supuesto nuevo distribuidor de DaimlerChrysler AG), para que ésta no comercialice las marcas, ya que está actuando de mala fe aprovechándose de un mercado que no ha forjado.
Las resoluciones judiciales no han sido acatadas por lo que se ha incurrido en el delito de desobediencia, lo que además constituye una agresión de Derecho que se ha venido cometiendo desde hace más de dos años.
Comercial Omni de Guatemala, S. A. no es merecedor de la forma en que DaimlerChrysler AG quiso dar por finalizada la representación. La inversión que se hizo al comprar la participación de la fábrica en OMNI es de muchos millones de dólares, hemos satisfecho todos los estándares de representación, pagamos todas nuestras obligaciones, y accedimos a pagar acreedurías anteriores a la negociación estipulada en los Fundamentos de Entendimiento.
Consideramos haber sido un representante respetuoso, que honró todos los compromisos suscritos, y que nunca hubo una llamada de atención por parte de la Casa Matriz. Por ello nos extrañó la llamada del funcionario de DaimlerChrysler señor Eduardo Mayoral, en el último trimestre del año 2006, indicando que se cancelaba el contrato porque no calificábamos como distribuidores, enviando además una carta de 5 líneas. Esto fue una ligereza y falta de profesionalismo del señor Mayoral, por lo que OMNI debió rechazar enérgicamente su pretensión.